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Rediseñar futuros: cuando el arte abrió el Summit 2025

Cada edición del Silver Economy Forum busca abrir conversaciones sobre los cambios que están transformando nuestras sociedades. Pero algunas ideas son difíciles de explicar únicamente con datos, conferencias o estadísticas. Por eso, en la apertura de la edición 2025, cuyo eje fue “Rediseño de Futuros”, decidimos comenzar de una manera diferente: a través del arte.
En alianza con Dixi Group, presentamos una pieza especialmente creada para inaugurar el encuentro. Una experiencia visual y escénica que buscó traducir en emociones una pregunta que atraviesa todo nuestro trabajo: ¿cómo imaginamos una vida más larga en un mundo que cambia cada vez más rápido?
La historia se desarrolló a través del movimiento. Sobre el escenario, un joven bailarín representó el recorrido de una vida en transformación. A medida que avanzaba en edad, enfrentaba desafíos, pérdidas de energía y momentos de incertidumbre. Sin embargo, lejos de proponer una mirada lineal o pesimista sobre el paso del tiempo, la obra mostraba algo diferente: la posibilidad permanente de encontrar nuevas fuentes de vitalidad, propósito y conexión.
En el centro de la narrativa aparecían dos símbolos profundamente ligados a la vida en comunidad: la abeja y la flor. La flor representaba aquello que nos nutre, nos inspira y nos permite recuperar energía. La abeja, en cambio, simbolizaba la búsqueda constante de propósito, la conexión con otros y la construcción colectiva de futuro. A lo largo de la pieza, el protagonista perseguía esa abeja, guiado por la intuición de que siempre existe un nuevo camino por descubrir.
La elección de estos elementos no fue casual. Las abejas son uno de los ejemplos más poderosos de cooperación, adaptación y trabajo conjunto. Ninguna construye sola. Ninguna prospera aislada. Del mismo modo, creemos que la longevidad no puede abordarse únicamente desde decisiones individuales. Requiere comunidades, organizaciones e instituciones capaces de acompañar nuevas trayectorias de vida.
La obra también reflejaba una idea central para The Shift: las personas no dejan de transformarse a determinada edad. En una sociedad donde viviremos cada vez más años, las oportunidades para aprender, reinventarnos, iniciar nuevos proyectos o encontrar nuevos propósitos no desaparecen; se multiplican. La longevidad no es una etapa final. Es una invitación permanente a rediseñar futuros.
Cuando la música terminó y las luces se apagaron, el mensaje permaneció en el aire. Porque más allá de la performance, lo que se había representado era una convicción profunda: el futuro no está definido por la edad que tenemos, sino por nuestra capacidad de seguir imaginando lo que viene.